Glass Mask: Cuatro décadas de shoujo en un solo animé

Disculpen intensamente las pocas actualizaciones del blog; aquí viene Linda29693 a entregarles el review de una serie que conquistó el corazón de millones de personas de Japón y del Mundo: Garasu no Kamen.

Título: Glass Mask 2005 (ガラスの仮面 2005, Garasu no Kamen 2005)
Género: Shoujo
Compañía: TMS Entertainment.
Autora Original: Suzue Michi
Formato: 51 Episodios
Sinopsis: Garasu no kamen es la historia de Maya Kitajima, una chica cuyo deseo más profundo es ser actriz, que se escapará de casa para actuar con la compañía Tsukikage. Chigusa Tsukikage, dueña de la compañía, es una antigua actriz que dejó la escena porque un accidente le deformó la cara. Verá en Maya a una gran actriz y luchará para que el talento de ésta salga a la luz. Pero no será un camino fácil para Maya, encontrará rivales como Ayumi Himekawa, o el director de la compañía rival que la detesta. Al mismo tiempo, recibirá rosas moradas de un misterioso admirador…

Destaco:
¿Epic Shoujo?: Epic Shoujo for the will.
Música: Terriblemente enamorada del primer opening y último ending; pero lo demás, beh.
Argumento + Desarrollo de los personajes: Muy bien hecho. Los 51 capítulos nunca se sintieron ni muy pocos ni demasiados.
Cultura General: Este animé te da unas clases magistrales de clásicos mundiales. Es adorable.

El universo otaku es muy grande y muy complejo. De todos los años que llevo dedicándome a ver series, leer mangas y hacer reviews, muy lejos he estado de ser íntegramente una conocedora de la cultura japonesa. Pero la ignorancia es una enfermedad curable, ¿no? Verme esta serie fue un avance de quinientas millas en el alcance de ese conocimiento, y no sólo de cultura japonesa, eh: también de cultura occidental.

La serie se enfoca mucho tanto en las técnicas de la actuación como en las obras y los papeles. Puedo decir que me asombraron muchos ejercicios que hacía Kitajima para poder representar bien los papeles. Además, habían principios universales de la creación, que no complementan sólo a los actores, sino a los pintores, escritores, etc. Fue como un Decálogo del Perfecto Cuentista japonés.

Dejando esta clase de cosas buenas de la serie a un lado, también son apreciables muchísimos errores. El error número uno lo ves en los primeros cinco fotogramas del primer opening: la animación. La animación contó, creo yo, con un presupuesto ínfimo: los colores eran opacos, las escenas muy estáticas, los movimientos muy toscos… Verdaderamente la animación no fue un buen punto de la adaptación, y estuvo a punto de crearme una impresión errónea. Luego te acostumbras.

Otro punto que no me satisfizo fue el arte. El diseño de los personajes del manga claramente era una terrible opción para un animé del 2005, pero aún así encontré poco atractivos a los hombres y muy extravagantes algunas facciones. Pero el sentimiento de vieja escuela que tiene todo el animé es una bendición. Aunque el arte no sea lo más lindo del mundo, esa pequeña sensación de estar viendo algo de los tiempos anteriores a Sailor Moon, tiene un carácter especial.

El argumento, a estas alturas del siglo, es un poco cliché: una joven con un talento especial, que de un momento a otro es atrapada en un mundo que no la dejará escapar ilesa. Aunque la premisa la hayamos escuchado muchísimas veces en quién sabe cuántos mangas y animés, la manera en la que se manejan estos temores y estas ‘raras’ oportunidades es muy buena. Varios huecos argumentales quedan de un lado al otro en el animé; tantos que, por alguna razón, algunas cosas pensaba que eran de una segunda temporada. Cosa que nunca hubo ni habrá.

Sus personajes salvan el día muchas veces. Hay manejo muy significativo de los principales: Ayumi Himekawa, Kitajima Maya, Chigusa Tsukikage y Masumi Hayami, y un manejo bastante pobre de los secundarios: cuento a Rei, al mayordomo de Chigusa, a Himekawa Utako, al director Onodera (que queda como un antagonista muy plano y poco significativo), a Sakurakouji,… mucho de estos personajes no fueron manejados de manera sutil y tampoco queda constancia de su aparición en el animé. Sobretodo al misterioso mayordomo de Chigusa le hace falta más contexto histórico.

Lo disfrutas. El suspenso, el drama, el romance: estas cosas son puestas en el momento correcto casi siempre. Llegas a enamorarte de los personajes principales y sus objetivos. Si evitamos al director Onodera, el antagonismo está hecho para que sientas por ambos lados y no te sesgue una porción de la historia. Aunque el soundtrack es algo pobre, las canciones son pegadizas. Estoy segura de que no sales de verte ese animé completo sin algún ending u opening en la cabeza. Canciones como Promise de Candy y Hello Hello ~another star~ de Core of Soul son éxitos totales y está hechas para amarlas. Resumiendo: es un animé que te gustará. Vale los 51 episodios que dura y te deja un buen sabor en la boca.

Valoración: 8/10, un buen shoujo, una mejor adaptación.

Acerca de catonwall

catonwall es una alien venezolana amante de la música japonesa, el anime, el manga y la lectura. Es una pequeña talibán ortográfica y tiene mucho amor que dar por ahí.

Publicado el marzo 9, 2011 en Anime, Glass Mask, Reviews de series. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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