Kanata Kara: ¿Quién dijo Fushigi Yuugi? ¿Yo?

Título: Kanata Kara aka From Far Away (1992)
Género: Fantasía, Aventura, Romance, Shoujo.
Revista: LaLa.
Mangaka: Kyouko Hikawa
Formato: 14 volúmenes, 56 capítulos.
Sinopsis: Noriko es una común chica japonesa que un día, al ser atrapada en un ataque terrorista, se ve transportada a un mundo totalmente distinto. Ahí se encuentra a Izark, un guapo joven, que, a pesar de su apariencia, guarda dentro de él un poder gigantesco que traerá la destrucción de su mundo. Y Noriko posee la habilidad sobrenatural de despertar ese poder en Izark. Ahora, Noriko debe adaptarse a ese nuevo mundo, aprender el idioma, y escapar del tenebroso destino que los acecha.

Cuando lees la reseña, lo primero que se te viene a la mente es el soberanamente popular manga Fushigi Yuugi. Sí, sí, ya tenemos más que mentalizado que la premisa no es menos original porque se vestirían de marineros. Kanata Kara viene siendo el manga más popular de su mangaka, Kyouko Hikawa, y, aunque tiene sus caídas profundas, tiene ‘algo’ que me hizo soportar 14 volúmenes enteros. Ya se los explicaré más adelante.

El estilo de Hikawa-sensei es limpio y muy bien cuidado. Es una de las cosas que te mantiene en vilo, su buen manejo de las escenas de batallas y diseño de los demonios y criaturas fantásticas. Tuve problemas, aun así, reconociendo las caras de los bishounens, porque todas se parecían demasiado. Pero, por suerte, como Noriko era la ‘extranjera’ en el mundo, no encontré a ningún personaje con su misma cara. El arte es bueno, aunque tenga ese sentimiento de ‘shoujo oldschool’, no te aleja, no es sucio, y sabe retratar las emociones de los personajes.

Ahora, ya que estamos hablando de ‘emociones de personajes’, centrémonos en ellos. Noriko tiene 18 años, lo que la hace una de las heroínas de este tipo de manga más adulta. Ella es responsable, calmada, decidida, gentil, devota… El arquetipo de la perfecta mujer japonesa. Aunque mucha gente se sintió más cercana a este manga por la personalidad de Noriko, que disipa de la común adolescente agnsty,  yo personalmente detesté este personaje. Si tuviera que ponerle un nombre, le llamaría Mary Sue. Noriko, aunque pone bastante empeño en ayudar a Izark, nunca busca hacerse más fuerte ni superarse a sí misma. Siempre es rescatada por los demás, especialmente por Izark. Es nuestra princesa en la torre. Y eso, especialmente a mí, me molesta mucho.

En cambio, el personaje masculino, Izark, es otro nivel de desarrollo. Por decirlo así: Izark fue la única razón por la que me leí esos 14 volúmenes enteros. Su personalidad fue moldeada y llevada a cabo muy bien. No es una tacita de acero inoxidable como Noriko: Izark sí tiene sus conflictos internos. Los mejores momentos del manga fueron cuando él era el narrador. Explorar sus emociones, sus razones para luchar, su destino, hicieron del manga interesante y daban ganas de saber cuál era el final que les esperaba. Izark llegó al nivel de poder agruparlo con mis personajes masculinos favoritos de shoujos.

Los demás personajes, lamentablemente, son relleno cruel. No hay ningún personaje secundario del que me pueda acordar y decir: “Ah… qué buen personaje”. Sobretodo los villanos, aquella percepción del lado ‘bueno’ y ‘malo’ tradicional, simplemente me molesta. Lo que más me molesta es que el antagonista principal sí tenía una buena razón de lucha, pero a la mangaka no se le ocurrió comenzar a mostrarla hasta el volumen 13, dejándolo como un simple borrador. Con la longitud de este manga, ella pudo haber creado algo mejor. Pero lamentablemente, lamentablemente, repito, no lo hizo.

¡Ah! Podemos ir a la historia, ya que hablamos de ‘crear algo mejor’. Nuestra premisa es tan original como Katou Tenshi Twin Angel con el género mahou-shoujo. En otras palabras: no, nuestra premisa no es original. Todo en el desarrollo del manga fue muy típico, blando y sin mucha profundidad. Las cosas sucedían sin mucho más problema. Es bueno, en parte, porque es fluido, lo que lo hace una lectura ligera, pero es malo si lo que quieres es algo más reflexivo.

En muchas oportunidades su fluidez y su personaje masculino salvan el panorama, pero en total, Kanata Kara es sólo un manga ligero para leer en tres noches aburridas, que intenta revolucionar la premisa con una protagonista madura. El romance es tierno y realista, más de una vez te llegará al corazón. Lo mejor que tiene para ofrecerte el manga son los momentos entre Noriko e Izark: el ‘destino’ que los une no solo se lee, se siente. Como romance, lo recomiendo. Como manga de fantasía, eh… bueno, no

Valoración: 6/10

Tiene un protagonista excepcional, un buen romance, bonitos dibujos, pero un argumento trillado y personajes mono-dimensionales.

Acerca de catonwall

catonwall es una alien venezolana amante de la música japonesa, el anime, el manga y la lectura. Es una pequeña talibán ortográfica y tiene mucho amor que dar por ahí.

Publicado el mayo 1, 2011 en Manga. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. amee este manga mas que fushigi shugii!! aparte izark el personajee es realmente increible y noriko tambien los dos sobsalen un monton y mi personaje admirable seria en parte kefta o keimos a pesar de su final xD

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