Muchos estereotipos y sólo una cosa en común

Pic not related.

Pic not related.

Hay muchos temas de lo que has oído hablar por ahí, lo has compartido en Facebook, lo oyes en canciones o en protestas y te preguntas: ¿Pero esta gente por qué se da tanto rollo? Sientes que vives en un mundo como el de ellos (¡o bien parecido!) y aún así no puedes relacionarte con lo que luchan. Son unos enrollaos, como decimos en Venezuela. Se hacen mucho problema.

Uno de esos temas es el feminismo. Uno crece escuchando chistes ‘feministas’ y viendo programas como la Guerra de los Sexos (aquí en Latinoamérica) o con premisas similares y aprendes a identificar el problema de esas mujeres en una cosa medio rebuscada que ya no existe. O como un simple “odio a los hombres”. Sí, bueno, queremos ser Presidentas, Alcaldesas, salir en la televisión no sólo semidesnudas… Acá es así, y en todo el occidente. Reconocemos el tema del machismo como una mujer en traje de baño con una cerveza Pilsen en la mano. Eso nos parece bien machista. Pero en otras cosas, ¿ya tenemos el voto, no? Ya el feminismo es luchar por otras cosas y listo.

Entonces volteamos a la otra cara del mundo. Obviando un poco el tema del medio-oriente, de China, de la India… ¿Cómo relacionamos el tema del machismo en Japón? Los que amamos el animé, el manga y los doramas, nos toca la cervical imaginarnos una discusión como esta. A veces he intentado tenerla con gente que no ve animé. “¿Pero no te parece machista, Leila? Justifica tu respuesta”. Ehh, yo… eh… ¿Qué les puedo decir? Háganse la pregunta ustedes.

Somos mujeres y si nos gusta, al menos tenemos que estar conscientes. El animé demuestra un parte importante de la cultura japonesa. Es machista.

Esta no es una conclusión a la que llegué ‘por las puras’. La he investigado y la refuerzo con la cantidad de animé que he visto, manga que he leído, doramas que he visto. Cosas que nosotros a veces clasificamos como simples “fallas de buena dirección” o de “originalidad” o de los guionistas, de los productores, no existe de por sí. A nadie le gusta un animé lleno de estereotipos japoneses (no son los mismos que los occidentales, que los venezolanos, o los estadounidenses, o los europeos), los consideramos basura, como cuando vemos una novela colombiana o mexicana y decimos “¡Otra vez la historia de la chica y el narco!” o “¡La millonaria y el pobre! Qué trillado”. Pero los estereotipos no salen de las raíces de la tierra.

Si los usan, es porque venden. Simple y llano. ¿Y a quiénes les vende? Veamos los animés de la temporada e identifiquemos. Qué está dirigido a los hombres, qué a la mujeres. Por supuesto, es mayoría lo que le llega a la parte masculina de la comunidad.

Parte I: Eso que la gran mayoría de las chicas moé tienen en común

Pero, para mí, las chicas de los animés son la cumbre de la sumisión. Te regalan una tsundere, que se hace la difícil pero tiene un centro blando exclusivo para el príncipe que venga a rescatarla de su apatía. Una chica a la cual su actitud dura hasta donde comienza el personaje masculino. Qué tiernas, qué bonitas. Si las dejamos solas, se revientan. Además, el estereotipo te la sirve con una actitud absurdamente orgullosa, malcriada, necia. No es que sea dura con razones. Es que la maleducaron en su casa. Fíjate que cuando no es orgullosa es tan… kawaii!

La chica dojikko, bueno, no tenemos que ir muy allá para fijarnos que es sumisa. Podrá ser magníficamente inteligente, pero WAIT, no lo suficiente como para superar su timidez. Tampoco es ser extremista, la timidez existe, en hombres y mujeres. Pero, comparando, jamás he visto a un hombre en un animé de estos que llegue a igualar este estado de timidez al que presenta una dojikko. “Soy muy delicada, soy muy sumisa, necesito que el hombre de mis sueños me rescate”. ¿No es eso un pensamiento machista? Me hace muchísima falta siempre en los animés un personaje femenino fuerte, con convicción, desprendida del “damisela en peligro”, capaz de hacer la serie sola.

No sabía que las chicas de Harry Potter tenían todas esas caras tan dulces y sumisas... ¡Así ni Bellatrix hace cosquillas!

No sabía que las chicas de Harry Potter tenían todas esas caras tan dulces y sumisas… ¡Así ni Bellatrix hace cosquillas!

¿Es un problema de “personalidad”? No lo creo. Ser tímido no es ser sumiso. En todo caso exista (porque existe) esta mujer muy sumisa, muy incapaz… ¿Creen ustedes que las series las ayudan a cambiar? ¿A superar su sumisión, a verlo como un gran defecto? No, más bien es demasiado lindo, demasiado moé. Se aplaude este estereotipo de la chica que se deja llevar, carece de iniciativa, pareciera nunca tener quejas con el personaje masculino más que lo mismo por lo que nos llaman “cuaimas” acá en Venezuela.

Y la existencia de este personaje femenino fuerte, con convicción y sin necesidad de ser guiada por el camino de la luz del romance, casi siempre es tiranizado. Como es fuerte en sus convicciones, en su personalidad, entonces es tiránica. Cosa que también tiene su moé. Entonces es la mujer excesivamente seria, asocial, con una personalidad demasiado cortante. Pero que por supuesto, para usos del todo, tiene su lado suave en el que necesita de alguien para que la ayude a hacer amigos. Puede ser una chica, un chico, quién sea. Pero esa misma incapacidad estereotipada de ver el problema como que sus convicciones son muy fuertes, y no como una simple respuesta a cien mil razones que te hacen ser un humano cerrado… ese estereotipo es terrible.

Mmmm qué chicas tan independientes...

Mmmm qué chicas tan independientes…

Por supuesto, tenemos al compañero del harem “cero pelotas y me las llevo a todas” equis nombre. Ese, quien, con su bondad, su gran personalidad, su capacidad de ayudar a todos, su benevolencia… ese chico tan caballeroso, el propio príncipe que va a rescatar a nuestras queridísimas compañeras, representa esa misma imagen de “el hombre que toda mujer necesita”. Entonces, para usos de la realidad, una mujer con estas anteriores especificaciones, en todo caso jamás llegue conocer a su prince charming, se quedará en su círculo latente de problemas que jamás solucionará… ¿o no?

Detrás de los personajes como estos, tenemos las que son moé y listo, sin artilugios. Es alegre, sonriente, muy tierna, muy cariñosa, preocupada, con un ímpetu emocional grandioso, torpe, optimista, bondadosa… y que aparenta cinco años menos de los que en realidad tiene. Lo sé porque lo viví, pero a sabiendas de que este personaje siempre es adorado, querido, visto con altar y todo, muchas de las chicas que vemos anime, en algún momento de nuestras vidas, nos comportamos así Y hablamos chiquitiiito, medio balbuceado, ponemos caritas así >////< y nos da penita, queremos ser kawaii, hacemos cosplay de gatito, nos tomamos las fotos poniendo nuestra mejor carita de inocencia porque es tan lindo…

Es una mierda.


“Cómo verse como un cachorrito (maquillaje)”, Dios santo, dame un respiro.

Primero porque te pone en una situación de querer ser “tan linda, tan femenina, tan adorable” como ellas. Para ti es adorable poner los ojos grandes e inflar los cachetes (sobre todo si eres atractiva y se te ve bien), porque sabes que tus amiguitos otakus, como tú, pensarán que eres muy tierna y que te pareces a un animé. Yo sé de mucha gente que ve eso como un cumplido. Yo lo hacía. Pero esa deformación de la personalidad, solo porque así es la chica cool de la serie que te gusta, no es más ni menos feo que las niñas que salen en minifaldas porque así son los vídeos de reggaeton. Y es algo que siempre te llevará a la vergüenza, porque la gente de tu país, de tu cultura, que te conoce, piensa que eres bien ridícula. Y un japonés también lo piensa. Y una persona que ve animé y se cree más “otaku” que tú, te ve y dice: “Qué boba, ganas de llamar la atención”. Lo son, pero eso es maltrato, y no lo verás como algo malo de hacer porque te lo pintan bien en las series que han marcado tu vida.

De todo en todo, pienso que esto no que nada más ocurre en chicas de occidente. Por supuesto que debe ocurrir en Japón. Más claro no puede estar.

Acerca de catonwall

catonwall es una alien venezolana amante de la música japonesa, el anime, el manga y la lectura. Es una pequeña talibán ortográfica y tiene mucho amor que dar por ahí.

Publicado el diciembre 1, 2012 en Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Me gusta el anime pero se ma ha hecho difícil ver alguno últimamente porque me enerva que en cada uno encuentro que sus personajes femeninos tienen tetas pero no cerebro, que son tímidas e inseguras pero super exhibicionistas y tendientes a dejarse violar. Si no, son dependientes y obsesivas con el bienestar del imbécil que les gusta, etc. En general, son inútiles. A muchos les agrada, a mí me aburre.

    Spoiler
    El último animé que vi fue FMA Brotherhood y me agradó mucho. No digo que no hubiera cierto machismo pero personajes como Azumi (la maestra de Ed y Al) era una mujer de fuerza superior, ruda física y psicológicamente, además de que siendo mujer era maestra de los protagonistas hombres. También está Winry, aunque de aspecto ultracargado de estrógeno, es mecánica y tiene fascinación por los automail, no está tan pendiente de Ed, quien le gusta.
    Mei Chan, la niña extranjera alquimista, fuerte, valiente e independiente que practica técnicas anheladas por los protagonistas. Es engañada en un momento pero le salva la vida a más de uno en varias ocasiones. Qué decir de Hawkeye, ojo de halcón, la guardaespaldas del Coronel Mustang, francotiradora y experta en armas (más allá de que ella lo seguía también por estar enamorada). Al ser su guardaespaldas se lució varias veces presentándose más atenta y hábil que el coronel. Es una mina inteligente.
    Y la más grosa de todas, la General Armstrong. Una mina espectacular que tenía todo bien puesto para estar al frente de una armada, que además hacía quedar mal a su hermano menor, Alex, el tipo fortachón pero sensible. Pero no sólo a él, sino que también fastidiaba al Coronel y no le temblaba la mano para matar a quien fuera necesario. No se intimidaba ante nadie, fuera hombre o mujer.
    Bueno, era sólo eso. Interesante tu observación.

    • Concuerdo bastante con lo que dices. No creo que la cosa sea de “últimamente” (hay anime de los 90s vergonzosamente machista), pero sí es constante. Lo repasaba un poquito en una entrada anterior sobre Ooguro Maki, una cantante, que en una de sus canciones habla de una mujer que hace todo por su marido y cierra con la frase: “Ve, mujer soñadora sin un sueño”. Esa pequeña frase describe a casi todas las chicas del anime moé, tiene un gran, ÚNICO y poderoso sueño: ¡Hacer feliz al chico que les gusta! ¡Ay, tan bellas! Y es que no hay nada que las aliente a buscar un futuro propio.
      Una de las chicas de anime que más marcaron mi vida fue la protagonista de Twelve Kingdoms. Una heroina.

  2. Y no te olvides de las novelas ligeras, coff coff SwordArtOnline coff coff, y puedo decir que esta estereotipización esta dañando la variedad que uno espera encontrar, no hay realmente en estos tiempos series que puedas decir que destaquen.

    Me encanto articulo

    • ¡Muchas gracias por tu comentario! Sí, los estereotipos cansan, además que hacen ver a la mujer como algo patético. Uno mismo ya les agarra característica y comienza a evitarlos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: