Un hombre salvando a todas, una mujer siendo salvada por todos.

Bitches world, paraíso femenino... ¿o no?

Bitches world, paraíso femenino… ¿o no?

Muchas veces nos preguntamos: pero si el machismo es opresivo para las mujeres, ¿por qué pareciera que nosotras mismas fuésemos las más machistas? Veanlo solamente en los programas “hechos para mujeres”, o las páginas web “para mujeres” que encuentras en pinterest o tumblr, los canales “femeninos”, las pelis para chicas… Se tratan de: ¡hogar! ¡manualidades! ¡tejer ropa! ¡conseguir novio! ¡maquillaje! ¡complacer a tu príncipe azul! ¡cocinar muy rico! ¡tener todo muy arreglado! ¡SIN DEJAR DE SER CREATIVA E INNOVADORA! (y estar bella)

/sarcasmo off.

Parte II: Harem vs. Reverse Harem

Vemos esto de los “programas para mujeres” bien adaptado a nuestro fandom: los juegos/animes otome. Sin incluir aquí al anime/manga shoujo o jousei, los juegos otome juegan en el imaginario otaku lo mismo que el resto de los eroges de las grandes compañías: harem, pero al revés.

Manual para hacer un otome game exitoso:

(1) Agarra el eroge común de tu preferencia. (2) Intercambia los géneros de TODOS los personajes. (3) Haz de la MC una Mary Sue y de los miembros del harem hermosuras sexys de comerciales Gordi. (4) Añádele tintes yaoi. (5) ??? (6) PROFIT

A mi parecer los directores creativos de algunas empresas japonesas deberían innovar un poco más en estos términos. Si le añadimos que la mayoría de los otome se desarrollan en el antiguo japón, ya podemos ver un poco su originalidad… (Y no niego que la mayoría de los ergoes sufre de lo mismo, raros son los que no se basan en un drama escolar romance cualquierongo)

Pero más que detalles de trama, argumento, ver hombres hermosos en yukatas peleando con espadas, brillitos y destellos, lo que en realidad me animó a hacer esta entrada es la relación hombre-harem en los eroges normales y mujer-reverse harem en los juegos otome. Como lo digo en el título: Un hombre las salva a todas, una mujer es salvada por todos.

El clímax del romance otome.

El clímax del romance otome.

Que el juego sea “otome” no significa que sea “hembrista” o algo en esos términos. Ninguno de los juegos y animes que siguen esta línea, de los que he visto, es en algún momento innovador en la forma de representar la feminidad. Agarra a una miembro de un harem normal, rodéala de hombres absurdamente hermosos, y voilà. Ya tienes tu otome. Las MC de estos juegos son casi siempre Mary Sues acomodadas a la situación, viven en un mundo que bien podría ser el universo boys-only de los yaoi, en donde se someten a situaciones en las que tienen que ser protegidas, y el que las proteja mejor, se gana su amor.

No sólo los juegos otome nos dan una imagen erradísima de la masculinidad (que todos los hombres tienen que ser príncipes azules) sino que sólo nos reafirman esta idea machista de la mujer buena-para-todo, de gran corazón y, sobre todo, excelente esposa. Creo que hasta en los eroges comunes la feminidad y la masculinidad se tratan con mayor cuidado y “realismo” (y digamos que tener un harem no es muy realista que se diga) que en los otome, en los cuales agarramos un compendio de estereotipos y les hacemos creer a las mujeres que eso es lo que quieren.

¿Por qué todos parecen mujeres? Oh wait...

¿Por qué todos parecen mujeres? Oh wait…

Mientras que en los harem normales el hombre es quien protege a las chicas, y las chicas son en la medida en la que se relacionan con él, en los otome, la chica es protegida por los hombres, y es en la medida en quién la protege.  Los miembros de su reverse-harem encarnan cada uno un estereotipo y por lo tanto una personalidad, unos principios y unos gustos (por mínimos o mal llevados que estén), pero la MC no es hasta que no empieza a relacionarse con ellos.

En definitiva, ni los programitas para mujeres, ni los juegos o luego animes otome, son en ninguna medida una expresión real, auténtica o progresista de la imagen de la mujer. Están ahí para enseñarnos desde nuestro mismo idioma cómo ser la miembro perfecta del harem normal o cómo una se adapta a las exigencias del hombre. Mientras que los eroges le enseñan al hombre que la mujer es un trofeo, un ser que existe para que amarlo a él, los otome nos enseñan que… si quieres que te rodeen estos papitos, saca a la Mary Sue que tienes dentro de ti.

Y los dejo con el último single de Itou Kanako, que justamente es para un otome shinsengumi. Bitches con espadas, yaoi y brishitos. Además Itou Kanako. Toda una bendición del cielo.

Acerca de catonwall

catonwall es una alien venezolana amante de la música japonesa, el anime, el manga y la lectura. Es una pequeña talibán ortográfica y tiene mucho amor que dar por ahí.

Publicado el noviembre 23, 2013 en Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Excelente el articulo, Algo que siempre me causa rabia es el hecho de que en la mayoria de otomes la protagonista siempre sea una Mary Sue, en serio, no se por que piensan que con eso muchas chicas se sentirán identificadas

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